Archivo de enero de 2011

Ciclo Hermanos Coen: Miller's Crossing

Miller’s Crossing – EEUU – Dir: Joel Coen, 1990
Título español: Muerte entre las flores

En su tercera película los Coen cambian nuevamente de registro, y esta vez también de  época, pasando a un género tan cultivado en el cine como los gangsters. No se trata en cualquier caso de un cambio drástico, pues existen dos  constantes en estos primeros tres trabajos: el elemento criminal y los personajes de una moralidad más o menos laxa. La acción se sitúa en una ciudad de nombre no mencionado (¿Chicago?) durante la década de los 20, y el personaje principal es Tom Reagan, el lacayo más destacado del amo de la ciudad, el mafioso irlandés Leo. Tom es un verdadero golfo: ludópata, bebedor, mujeriego… pero al mismo tiempo tiene buena cabeza, una fidelidad inquebrantable a su jefe y la regla de salir siempre solo de sus problemas. Son estas virtudes las hacen que Leo aprecie tanto a Tom y siga puntualmente sus consejos, logrando un apacible equilibrio en la ciudad: todo el mundo realiza tranquilamente sus negocios de venta de alcohol, juego y similares, con la aquiescencia del alcalde y el jefe de policía, asalariados de Leo.

Pero este equilibrio se encuentra en peligro: Johnny Caspar, un capo de ascendencia italiana, está tremendamente indignado con Bernie Bernbaum, un corredor de apuestas que está filtrando información sobre los combates que Caspar amaña, con la consiguiente pérdida de dinero. Para Caspar es una situación intolerablem y por ello le exige a Leo, como jefe de todos los capos, la cabeza de Bernie. Pero hay un problema: el ya maduro Leo está encaprichado de una damita llamada Verna, quien casualmente es la hermana de Bernie, y asesinarlo le granjearía su odio eterno. La negativa de Leo hace montar en cólera a Caspar, quien jura poner orden por su cuenta. Tom advierte a Leo del error que está cometiendo, pues salvar a un timador de poca monta no compensa el riesgo de empezar una guerra de bandas, y además Verna no es tan santa como parece, cosa que él sabe mejor que nadie. De poco servirá el consejo, y enseguida las cosas empezarán a complicarse terriblemente tanto en la ciudad como en la vida de Tom.

Para ser una película de mafia e intriga, Miller’s Crossing no tiene un argumento especialmente elaborado, y aunque el guión guarda algunas sopresas, no contiene grandes golpes de efecto. No quiero decir que la historia sea aburrida; al contrario se sigue con interés y agrado, pero los hermanos prefieren de nuevo poner el foco en las grandes personalidades que la pueblan: el gangster estoico que lo hace todo solo y a su manera, la bella dividida entre el amor y el instinto de supervivencia, el jefecillo venido a más que ahora quiere ser un pez gordo, el miserable que sólo piensa en lo que puede sacar de los demás, incluso aunque les deba la la vida, o las cómicas autoridades locales, meros testigos de la lucha por el poder.

En el reparto hay que destacar especialmente a Gabriel Byrne como Tom, haciendo gala de una gran presencia cinematográfica. Pese a haber trabajado bastante en las dos últimas décadas, no puedo evitar la sensación de que este actor irlandés ha sido algo desaprovechado.En el papel de Verna brilla también  Marcia Gay Harden, quien gracias a su gran belleza y elegancia encaja perfectamente en el estereotipo de mujer fatal.  Se trata también de una actriz de amplia trayectoria que ha permanecido en segundo plano. El que no dejó de aumentar su fama a partir esta película fue John Turturro, quien con su gestualidad y su físico peculiar le sacó partido al papel de Bernie, el timador sin escrúpulos. Los Coen quedaron tan contentos con su trabajo que recurrieron repetidamente a él en sus siguientes proyectos. Destacable también el trabajo de Jon Polito, que disfruta como el histriónico Johnny Caspar, y el del británico Albert Finney, que dispone de una escena estupenda en la que tiene que despachar personalmente a unos matones que tratan de liquidarlo. Mencionar por último a Steve Buscemi en una breve aparición y a Frances Mc Dormand, que gracias a su cameo es la única intérprete que sale en las tres primeras películas de los Coen.

El trabajo de cámara es más conservador que en los dos films anteriores, algo normal al ser una película con una concepción más clásica. La ambientación está muy lograda, y aunque hay pocas escenas con grandes escenarios o rodadas en exteriores, se aprecia un gran cuidado en reflejar adecuadamente la época. Nuevamente, un trabajo meticuloso de los hermanos en el aspecto formal. Miller’s Crossing recibió una gran acogida crítica en su día, y algunos la consideraron injustamente potergada en la entrega de los Oscars. Sin embargo creo que esto se exageró un poco, ya que pese a ser un film cuidado y muy estimable, me parece menos brillante dentro de su género que las dos películas anteriores de los Coen. Claro que ese fue un año muy extraño en los Oscars, alzándose como mejor película Bailando con lobos y siendo premiados actores tan frikis como Kathy Bates, Joe Pesci y Whoopy Goldberg. Sin duda cualquiera de los actores de Miller’s Crossing habría sido igualmente merecedor de la estatuilla. Como curiosidad, decir que Joel Coen se llevó la concha de plata al mejor director en nuestro poco lustroso Festival de San Sebastián. Lo que ya nadie pudo quitarle a los hermanos fue su reconocimiento como los cineastas independientes más destacados del momento.
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