Archivo de abril de 2011

Festival de Eurovisión 2011: Avance

Ya tenemos a los 43 participantes de la presente edición: 38 semifinalistas y los 5 finalistas fijos, todos recopilados en esta maravillosa página con perfiles de cada uno de ellos y el videoclip de su canción en alta definición. Una forma maravillosa de desperdiciar la mañana en la ofi si no tienes capado el yutub. Vamos a realizar un recorrido más o menos detallado, en el que opinaré sobre los participantes que me gustan más y menos.

Tremendamente llamativas son las dos representanes eslovacas, gemelas para más señas. Su nombre artísitco es “Twiins”, muy originales ellas. Obviamente su gran baza es el físico, pero tras el impacto de las fotos iniciales, imágenes más detalladas nos han revelado que tienen más bien cara de viejunas. Su canción, I’m still alive, es una balada de lo más ñoña, y por lo que he visto prefieren interpretarla en playback, lo que no es muy buen signo sobre sus capacidades vocales (para cantar, quiero decir). Eso sí, tienen alguna posibilidad de llegar a la final por lo currado de su imagen y porque bueno, a los organizadores siempre les gusta que el público se ponga palote En esta web podéis conocerlas mejor.

Shock: El país ganador del año pasado, Alemania, repite representante, la zorrita Lena. Supongo que a nadie se le había ocurrido nunca mandar al ganador de vuelta, y como no hay ninguna regla que lo impida, los germanos le han echado cara (aunque matizo que fue votada mediante SMSs). La canción de este año se llama “Taken by a stranger” (“Follada por un extraño”), y tiene sin duda tintes autobiográficos. Aunque la chavala sigue estando muy bien, el tema es absolutamente inbailable, antifestivalero y carente de fuerza, por lo que el batacazo va a ser de órdago. Carne de Bottom 10. Lena, no debiste forzar, ya tuviste demasiada suerte el año pasado. Mejor vuelve al soft porn, que es sin duda tu terreno.

Estonia: Su representante tiene el exótico nombre de Getter Jaani, y su temita se llama Rockefeller Street. La chavala es mona, pero la canción resulta bastante olvidable y la coreografía es anodina (eso sí, mejor que la española). Una de tantas que se quedarán en el camino a la final.

Algunos países mandan tíos. Bosnia y Herzegovina, que hace dos años se presentó con un tema de lo más divertido a cargo del original Pokusaj, manda para 2011 un grupetto inclasificable encabezado por un tal Dino Merlin. Su tema,  Love in rewind, es una especie de canción de campamento que no hay por dónde coger. Merecen ser machacados vilmente por no cumplir ni el mínimo de excentricidad.

La participante bielorusa es una tal Anastasya Vinnikova, que a juzgar por la foto que han pasado a la prensa es bastante guapilla. Puede explotar esa estética estudiantil. Ha habido bastantes dudas con el nombre definitivo de la canción, que finalmente se llamará  I love Belarus y se cantará en inglés. Pero la verdad es que, se llame como se llame, el tema es una patata y la chavala se mueve con la gracia de un pato mareao. No chance. Lo curioso es que este país escogió a su representante por jurado y admitía a participantes de todo el mundo, pero esto es lo mejor que han encontrado. Pues vaya.

Israel ha dado el gran pelotazo, recuperando para esta edición 2011 nada menos que a la ganadora del año 1998, la transexual Dana International. Por cierto, hay que ver lo cutre que era el festival en los 90, ¡¡ahora mola mil veces más!! Así, quizá por primera vez en la historia, el concurso va a contar con dos ganadores de ediciones anteriores, Dana International y Lena. La cancioncilla, llamada Ding Dong, no es nada del otro mundo, pero tiene su gracia. Contando con que habrá una gran corriente de simpatía hacia Dana, por ser una trans que está muy bien y por el factor nostalgia, tiene ciertas opciones. Aunque yo habría mandado este otro tema, la verdad: está mucho mejor, y el vídeo no digamos.

En Hungría habrá buen material zorril por las calles, pero su representante de este año, Kati Wolf, es totalmente mediocre tanto en el aspecto físico como en el musical. Bueno, la canción es mejor que la española (se da por descontado), pero eso no quiere decir que vaya a lograr nada reseñable. A falta de ver la coreografía, lo tendrá muy difícil para entrar en la final.

Los franceses suelen enviar a representantes muy raros, que además casi siempre cantan en francés, lo que les resta posibilidades. Este año van un pasito más allá, y su representante cantará nada menos que en corso. El tipo es una especie de tenor guaperas llamado Amaury Vassili, y la diferencia con otras ediciones es que la canción, un himno lírico llamado Sognu, de hecho está bastante bien. En el espectacular escenario del Eurovision Song Contest puede quedar muy apañada. Lo que no me convence es esto del corso, que me parece una especie de italiano guarrindongo. Mi opinión es la misma que si nosotros mandáramos una canción en catalán o en gallego, me parecería una paletada.

En Croacia tenían que elegir entre dos opciones: una especie de Paquirrín barbudo o una semijamona rubia acompañada de bailarinas. Evidentemente, se impuso el sentido común y ganó la rubia, de nombre Daria Kinzer. La canción es bastante pachanguera (la del gordo ni me he molestado en escucharla), y lo único que llama la atención es su nombre, “Break a leg”. Rómpetela tú, no te jode.

Portugal, que el año pasado envió a una chavala muy apañada con una balada tipo Disney, presenta esta vez a unos representantes realmente originales: una especie de Village People mixtos bajo el nombre “Homens da luita”. Su canción se llama A luita é alegría, y reivindica algo, no sé muy bien qué, parece alguna mierda de izquierdas. De hecho, la organización del festival puso sus reservas al tema, y hubo una reunión para decidir si se les dejaba participar, ya que las reglas prohiben mensajes políticos en las canciones. Darán colorido, aunque la canción no tiene excesivo mérito, y encima son rojetes.

Armenia suele mandar pibones importantes, así que siempre es un país a seguir. El caso de este año ha sido curioso: primero escogieron a la representante, una tal Emmy (nombre tradicional armenio, supongo) y luego la hicieron cantar cuatro temas, de entre los cuales jurado y televidentes escogieron el ganador. Finalmente se quedaron con este Boom Boom, canción en la que destaca su complejo estribillo: “Boom, boom, chaka chaka”. Supongo que las otras tres no debían ser gran cosa. La chica tan sólo es mona , y la canción mediocre, así que me extrañaría que llegara a la final.

Rusia siempre queda en los puestos de arriba aquello de las afinidades nacionales (en la población europea hay un alto porcentaje de enia eslava), así que hay que tenerlos en cuenta por naces. Siguiendo con su tendencia reciente de mandar maromos, este año los representa un tal Alexey Vorobyov, con el temita Get you. Dicen que lo ha parido el compositor habitual de Lady Gaga, lo cual no quita para que sea una canción bastante floja (o precisamente por eso lo sea). Muy mal Rusia, para el año que viene queremos una rubia de 1’85 con un tema ultracañero. De todos modos, puede ser Top 10 con cierta facilidad.

La cancioncita española -ay- se entitula Que me quiten lo bailao, y está interpretada por una tal Lucía Pérez. A pesar de sus guitarreos iniciales, es sosa desde el principio. Muy uniforme y repetitiva, es casi imposible distinguir el cuerpo principal del estribillo, lo que la convierte en un caballo de un solo truco, y no muy bueno. Lo único que rompe su monotnía es un “parachuru churu churu” en la parte dentral que es para abrirle la cabeza al compositor. Y lo peor es que la canción… ¡¡no le gusta ni a su intérprete!! Respecto a la coreografía, España comete siempre el mismo error: llevar una cosa absolutamente anticuada, tipo programa de José Luis Moreno, con cuatro niños y niñas monas revoloteando alrededor del artista sin ningún tipo de originalidad ni sorpresa. Se creen que aún estamos en 1987. Físicamente, la chica es anodina y se mueve con poquísima gracia. El uso de vulgarismos como “disfrutao” y “bailao” ponen el remate final del asunto. Pero venga, como la habrán “votao” todos los de su pueblo, la mandamos a Eurovisión. Lástima que entremos en la final directamente; espero que quede entre las cinco últimas (tampoco es que nos falte costumbre).


Nina, de Serbia. ¿Ganadora con la magia de Caroban?

Llegamos a uno de los platos fuertes: la representante polaca, Magdalena Tul, es una morena de rompe y rasga absolutamente devorable, que se presenta con el tema Jestem. Por si estaba poco buena, le han puesto detrás a unas cuantas para hacerle la coreografía que lo están igual o más. Eso es lo que yo llamo no dejar cabos sueltos. También hay por ahí tres maromos, pero bah. La canción tan sólo es competente, pese a lo cual debería entrar en la final fácilmente, e incluso quedar en un buen puesto.

Noruega ha mandado a una representante perteneciente a su minoría negra, una tal Stella Mwangi, a la que describiría como la hija bastarda de Diana Ross y Boney M. Decir que su canción -titulada Haba Haba– y su estética son horteras es quedarse muy corto, y además no pegan nada con la idiosincrasia noruega. Esta canción parece más que la hubiera presentado Zimbaue o algún sitio así, y es sólo apta para sonar en coches de choque. La tía incluso está buena, pero teniendo en cuenta que Noruega ganó hace sólo dos años con el temazo de Alexander Rybak, debería darles vergüenza presentar esto, coño.

Turquía se presenta con unos rockeros blandengues, un pecado capital, sobre todo tras la meritoria participación del año pasado con el grupo Manga. El destino normal de estos tales Yüksek Sadakat sería su fulminación inapalable, pero quizá los votos provenientes de Alemania los lleven a la final. Espero que no.

Albania manda una tía y una canción rara de cojones, Aurela Gaçe con Feel The Passion. Lo que más se recordará de ella seguramente sean los pelos. Hombre, la canción es original y eso, pero no sé si bastará para pasar a la final, sobre todo tratándose de un país tan marginal. Se agradece el intento de hacer algo distinto, en todo caso.

Serbia envía una representante a tener muy en cuenta: Nina (¡no la española!), con el tema Caroban. La chavala está bastante bien (con un aire a María Adánez pero con voz de soul), y se presenta con una buena canción y una estética muy conseguida, deudora de la televisión de los 60. Especial atención al bailecito de las chavalas de los coros y a los dos fulanos que tocan los instrumentos. Es la canción que más me convence de las que he oído, a ver qué tal le sale en directo. Hay una versión en inglés que está bien y que puede aumentar sus posibilidades.

Suiza presenta a una tal Anna Rossinelli a dar el coñazo durante tres minutos, tras lo cual espero sea piadosamente eliminada.

Georgia, ese país conocido por tener guerras con Rusia, envía a Eldine, que no sé si es una tía o un grupo. La canción y el estilismo de la chica tienen cierto mérito, pero si los eliminan no creo que se derramen demasiadas lágrimas.

Ucrania: Lo mínimo que le pedimos siempre es que manden a un bombonazo, pero este año nos decepcionan con una semi-maciza llamada Mika Newton (apellido tradicional ucraniano) y el tema Angel, que has olvidado incluso antes de que termine. Podría haber sido perfectamente la canción española.

Irlanda se presenta como alternativa a las gemelas eslovacas, mandando a su propia pareja de hermanos idénticos, con la diferencia de que estos son tíos y maricones. Aunque tienen cierta originalidad, este dúo llamado Jedward es en general tan horrendo que espero que se queden en la semifinal para  evitar tener que soportarlos dos veces. Otra alternativa es que los fusilen en la frontera.

Conclusiones: Una edición con un nivel musical bastante inferior a la de los últimos años, con pocos temas que valgan algo. El francesito puede quedar arriba, y la serbia Nina debería ser de las primeras aunque sea por incomparecencia de los rivales. De todos modos, una edición bastante imprevisible en cuanto al ranking, a excepción de Rusia, que siempre acaba de los primeros. He dejado fuera deliberadamente a algunos participantes como los ingleses o los griegos, por aburridos. En cuanto a jamonas, lo dicho: las eslovacas (aunque son un poco bluff), Dana Internésional, Lena (pero está repe) y muy especialmente la polaca. Esperemos que los temas luzcan más en el siempre vistoso espectáculo en directo, y que España quede última, a ver si mandamos a un músico de verdad como Guille Milkiway y tenemos por fin alguna opción.
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